El Pintado - Automático y a Mano


Para asegurarse de que la pintura se adhiera con seguridad, las unidades individuales del molde de zinc son electro-fosfatadas. Los centenares de piezas se sumergen simultáneamente en los varios baños químicos, aseguradas en montajes especiales. En la sección de pintura, las máquinas rociadoras de pintura, aplican los colores básicos de locomotoras y de coches donde éstas no son ya de plástico teñido. Junto con esto, los operadores de aerógrafo necesitan una mano entrenada y la clase adecuada de práctica para pintar las secciones individuales de los cuerpos de las locomotoras. Y porque no todo el color puede ser aplicado rociando o imprimiendo, las manos de las mujeres expertas en la sección de pintura manual dan el toque final al cuerpo y al chasis. La sección de impresión, finalmente, agrega las líneas y los números de serie y todas las insignias restantes, con la misma precisión que el resto de procesos.

Cuando los componentes de nuestra locomotora tienen todo esto, es la hora para el ensamblaje final - un procedimiento con tan diversas demandas de modelo a modelo que no se presta normalmente para poder convertirse en un proceso automatizado. Es aquí, otra vez, una cuestión de trabajo incansable a mano, aplicando el detalle realista el cuerpo de la locomotora o al marco secundario. Aquí usted tiene que pensar solamente en la atención minuciosa al detalle en el válvula-engranaje de Heusinger de la locomotora de vapor de la clase 86 del Mini-club, o las bielas de la cocodrilo. Igual método se aplica a los tubos montados en las locomotoras de vapor HO o los acopladores que se reproducen en las locomotoras de escala 1. Para montar las ruedas, se dan vuelta en carros de alta precisión. Las piezas del motor se ponen juntas aquí, también.